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sábado, 21 de junio de 2014

SOPA FRÍA DE MELÓN CON JAMÓN Y GELATINA DE MANZANILLA

La gastronomía andaluza es una de las más ricas de nuestro país, sin dejar de lado la de otras regiones por supuesto. Poseemos un gran "huerto" que nos produce todo tipo de frutas y verduras, una ganadería estupenda, todo un litoral que nos regala pescados y mariscos maravillosos y, por supuesto, nuestro inigualable aceite de oliva.
Nuestro recetario es muy extenso con recetas para cualquier temporada y con otras específicas para una en concreto. Como nuestras sopas frías en las que destacan con luz propia el gazpacho y el salmorejo. ¿En que hogar no sólo de Andalucía, sino de toda España no se elaboran estos  platos cuando el calor aprieta?.
Aquí en Málaga tenemos también el riquísimo Ajoblanco, del que un día de estos os subiré la receta, pero hay otras muchas elaboraciones como esta sopa fría de melón que hoy os traigo pero con la "evolución" de nuestro cocinero Enrique Sanchez.
Esta es una de las múltiples recetas de su libro "Andalucía para comérsela tradición evolucionada" (os dejo una fotito).
Es una sopa riquísima y muy refrescante y, como siempre en este humilde blog, muy fácil de hacer. Aunque os voy a contar un secretito, a mi plato le quité las gominolas de manzanilla que no me gustan mucho (no soy muy de este tipo de vino..), pero el resto de los comensales sí que la tomaron.
En fin, eso ya lo decidís vosotros si la poneis o no, yo la siguiente vez no lo haré.
Disfrutad....







Para la sopa:
1 melón "piel de sapo" de aprox. 1 1/2 kg.
2 puerros
2 patatas
3 quesitos en porciones
1 litro de caldo o agua
sal
pimienta
 hierbabuena
aceite de oliva virgen extra

Guarnición:
100 gr. de jamón serrano
1 tajada  de melón
12 tomatitos cherry
50 gr. cacahuetes pelados
orégano
sal
pimienta
aceite de oliva virgen extra

Para las gominolas de manzanilla:
2 copas de manzanilla
2 hojas de gelatina
1 cucharada de azúcar.
Limpiamos y picamos los puerros y las patatas y empezamos a pocharla en una cacerola amplia con un poco de aceite de oliva virgen extra. Cuando empiece a tomar color le añadimos el caldo o agua y dejamos cocer hasta que las patatas estén blandas.
En ese momento echamos los quesitos, mezclamos y apartamos del fuego dejándolo enfriar.
Cortamos el jamón a trocitos (guardando una tajada para la guarnición) y lo introducimos en la crema junto a un par de hojas de hierbabuena. 
Batimos todo muy bien para que nos quede una sopa fina,, si queremos podemos colarla.
Ponemos al punto de sal y pimienta y guardamos en la nevera para que esté bien fresquita.


Para hacer las gominolas, metemos las hojas de gelatina en agua fría. Ponemos un cazo al fuego con el vino y el azúcar, dejamos hervir un par de minutos. Apartamos y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Mezclamos bien y vertemos en un plato forrado con papel film para luego poder desmoldar bien. Guardamos en la nevera al menos una hora.

Hacemos la guarnición cortando la rodaja de jamón que teníamos reservada en taquitos pequeñitos, los cherrys en dos mitades y ponemos en un bol junto a los cacahuetes, el jamón picadito, orégano, sal y pimienta.
Bañamos con un poco de aceite de oliva virgen extra y mezclamos bien para que se impregnen bien los sabores.
Colocamos un poco de esta guarnición en el centro de cada plato y con cuidado, vertemos la sopa de melón bien fría.

Hacemos cuadraditos con la gelatina de manzanilla y distribuimos en los platos.
Servimos junto a una hoja de hierbabuena y unas gotas de aceite.

viernes, 13 de junio de 2014

TORTILLITAS DE PAN CON ATÚN


Ya sabeis como me gustan las recetas de aprovechamiento. Pienso que de todas las situaciones adversas debemos de sacar algo bueno.
Pues esta maldita crisis creo que nos ha servido a todos para aprender a ser más ahorrativos, aprovechar más todo lo que tenemos alrededor y ser más conscientes del resto de personas que nos rodean.
En casa éramos siete hermanos y sólo contábamos con mi madre y los hermanos más mayores para el sostenimiento del hogar. Eso no quita que nunca llegamos a pasar necesidades, y menos aún yo que era la más pequeña y todos se desvivían por mí. Pero es cierto que mi madre hacía muchas recetas de aprovechamiento o simplemente, con lo poco que hubiera en casa...
Una de las que más me gustaban y resultaban de lo más baratas era unas tortillitas que hacía con una "gacholeta" de harina como se dice por aquí. Consistía simplemente en mezclar agua, harina, sal, azafrán, perejil picado y ajito picado. Si algún día había un poco de pescado o cualquier otro producto, pues se lo ponía también. Luego simplemente iba friendo cucharadas de esta masa y se comían calentitas.
¡Cómo unos ingredientes tan "sosos" podían hacer unas tortillitas tan ricas!. ¡Me encantaban!
De vez en cuando se las preparo a mis hijos y me trae muchos recuerdos.
Pues, últimamente en el súper me regalan mucho pan y siempre me sobra algo todos los días.
A veces preparo migas, otras veces hago rodajitas y le introduzco ajo picado, orégano y una lámina de mantequilla y lo horneo (delicioso), en fin... muchas recetitas..
Pues me acordé de las tortillitas de mi madre y se me ocurrió este pequeño "tuneo" que a todos nos encantó.
Así que ya sabeis, no tireis el pan y prepararlas, os aseguro que la cocinareis más de una vez.
Disfrutad....

Os pongo las cantidades con las que me salieron unas 12/13 tortillitas....

180 gr. de pan
1 huevo
1 diente de ajo
unas ramitas de perejil
un poco de agua
1 lata de atún (con su aceite)
sal 
pimienta
colorante alimenticio


Troceamos el pan y lo ponemos en un bol, lo remojamos bien en agua lo suficiente para que se nos deshaga un poco y quede muy cremoso, pero no en exceso que nos suelte agua.
Añadimos el ajo y el perejil picadito, el huevo batido, la lata de atún, un toque de sal y pimienta y un poco de colorante para que nos quede un color más agradable.
Mezclamos bien para que nos quede todo bien integrado.
Vamos cogiendo con las manos porciones de masa y aplastándolas un poco. 
Las vamos friendo por tandas en aceite bien caliente y a comer.
Aunque estoy pensando que frías con un poco de mayonesa también tienen que estar ricas.
También podríamos utilizar lo que tengamos por casa, un resto de chorizo, jamón, pescado, pollo cocido...

martes, 10 de junio de 2014

TARTA HELADA AL WHISKY


 Todo un clásico de la carta de postres de los mejores restaurantes de hace unos años...




Recuerdo perfectamente cuando de pequeñita iba con la familia a la famosísima Casa Pedro de El Palo aquí en Málaga, a todos los críos eso de "Tarta al Whisky" nos sonaba muy importante... ohhh, whisky... éso no lo podemos pedir!!! es sólo para mayores!!!.
Recordando Casa Pedro.... qué pena que lo hayamos perdido. Era todo un icono gastronómico en la provincia de Málaga y fuera de ella.
En la mismísima orilla de las playas de El Palo, que de hecho en cuanto había un poco de temporal destrozaba el comedor y los dejaba sin platos, era toda una institución en la que no faltaban famosos como Concha Piquer, Pepe Marchena, Marisol..
En principio sólo fué una humilde taberna que fundó Pedro Martínez alrededor del año 1925 y que muy pronto se haría famosa por su caldito.




Ya en 1928 tuvo que "ampliar el negocio" colocando cinco mesas y de ahí hacia adelante, creciendo día a día.


Sus comedores se llenaban de vecinos del barrio, de jugadores de fútbol, de extranjeros.
Posteriormente, cuando se remodelaron todas las playas de la zona, ya se convirtió en todo un edificio con varias plantas y salones, aunque desgraciadamente ya fué poco a poco decayendo, hasta que cerró definitavamente hace unos años dejándonos sólo el edificio en pleno paseo marítimo. Una verdadera lástima!!!

En fin!!! que me he puesto nostálgica.....
Os dejo la receta de esta riquísima tarta helada que ví en varios blogs, pero una de las que más me gustó fué la de "Gástalo en la cocina".
Disfrutad....

Para el bizcocho:
2 huevos
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de harina
medio sobre de levadura en polvo
una pizca de sal

Para el almíbar:
100 ml. agua
1 buen chorro de whisky
2 cucharadas de azúcar


Para el relleno:
2 yemas de huevo
80 gr. de azúcar
40 ml. de leche
3 hojas de gelatina
50 ml. de leche
1/2 litro de nata para montar


Para la cobertura:
2 huevos
80 gr. de azúcar más 1 cucharada de azúcar glass para la nata
10 gr. maizena
40 ml. agua
un poco de colorante amarillo para que quede más bonito.

Decoración:
azúcar
200 ml. nata para montar

Os recomiendo que useis un molde de silicona, que resulta ideal para desmoldar, si no es así, colocad una tira de papel de horno en el fondo del molde que sobresalga por los lados. Yo he usado un molde de plum-cake, pero redondo también queda muy bien.
Mezclamos bien todos los ingredientes del bizcocho, volcamos sobre el molde y llevamos a horno precalentado a 180ºunos 7-8 minutos, dependiendo del horno. Sacamos, templamos y ya podemos sacarlo del molde.
Hacemos el almíbar hirviendo un par de minutos todos sus ingredientes. Templamos y emborrachamos bien la placa de bizcocho con este almíbar.
Volvemos a colocarlo dentro del mismo molde (si no es de silicona cubrilo por todo el interior con film transparente  para luego poder desmoldar bien sin problemas.
Introducimos las hojas de gelatina en la leche que estará calentita.
Hacemos el relleno colocando un recipiente al baño María y procurando que el agua de abajo NO NOS HIERVA.  Echamos en el bol las yemas y el azúcar y batimos bien hasta que blanqueen un poco.
Añadimos el whisky y seguimos batiendo hasta que espese, añadimos la leche con la gelatina, batimos, retiramos y dejamos templar.
Montamos la la nata junto al azúcar glass y mezclamos con la crema con movimientos envolventes. Vertemos sobre el bizcocho procurando que nos quede un mínimo de un dedo hasta el borde.
Metemos al congelador al menos 3-4 horas.
Hacemos la cobertura batiendo todos los ingredientes y llevándolo al fuego sin dejar de remover hasta que espese un poco. Templamos y volcamos sobre la preparación anterior.
Volvemos a congelar unas horas.
Espolvoreamos con abundante azúcar y quemamos con un soplete.
Montamos la nata con un poco de azúcar y decoramos. También aproveché unas almendras que tenía, las machaqué un poco, las tosté al horno y las puse por todo el borde de la tarta.
Congelamos de nuevo.
Os recomiendo sacarla del congelador al menos 20 minutos antes para que está muy cremosa.

domingo, 1 de junio de 2014

PIZZA DE FRUTAS




Nuestra tierra está repleta de maravillosos productos, cárnicos, de "la mar" como decimos por aquí y, sobre todo de la tierra. Desde todo tipo de verduras como acelgas, ajos, cebollas, calabacines, berenjenas, champiñones.... hasta las mejores frutos de la huerta del sur de Europa como pueden ser las uvas de nuestro maravilloso vino dulce de Málaga, como naranjas, limones, albaricoques, brevas, caquis, ciruelas y desde hace unos años además, nos hemos convertido casi exclusivamente el los mayores productores de frutos tropicales de Europa con nuestros mangos y aguacates por ejemplo...
Pero no a todos les gustan este tipo de productos, sobre todo a los niños, por eso no dejo de buscar nuevas alternativas para presentar estos productos en nuestra mesa diaria.
Esta macedonia, por que no deja de ser eso, la descubrí en una foto que ví curioseando por los amplios mundos nuestros de internet y me encantó.
Preciosa presentación, una bomba de vitaminas y una forma muy sugerente de que los niños coman frutas y de que los adultos no digan: "No, no me apete". Cuando en realidad lo que les pasa es que no se quieren molestar en pelar la fruta.
Muy fácil de realizar, muy versátil porque podeis cambiar las frutas y muyyyy sabrosa, no dejeis de preparar esta fantástica pizza que a todos encantará.
Disfrutad.......



Os pongo los ingredientes para una "pizza" de ocho porciones, ya calculáis cuantos sois y cuantas rodajas os comeis...

1 rodaja gruesa de sandía (a ser posible sin pepitas, si no, tendréis que quitárselas)
1 kiwi
1 plátano
4-5 fresas
4-5 uvas negras
zumo de 1/2 naranja
un par de pastillas de chocolate blanco


Cortamos una rodaja gruesa de sandía que se convertirá en nuestra base de la pizza.
En este momento podemos cortar ya la "pizza" en ocho porciones porque si lo dejamos para cuando esté montada no nos quedará tan bonita.
Pelamos y cortamos el kiwi en rodajitas y disponemos sobre las rodajas de sandía.
Pelamos y cortamos el plátano que nos hará de "queso de la pizza" y distribuimos.
Lavamos y cortamos las fresas que será nuestro chorizo o pepperoni.. disponemos.
Hacemos rodajitas pequeñas de aceitunas negras, es decir, de nuestra uvas negras y colocamos sobre el resto de la pizza.
Bañamos con el zumo de media naranja y rallamos chocolate blanco por encima a modo de queso rallado.
Servimos.
Podemos acompañar con sirope de chocolate o caramelo o incluso un poco de helado o nata montada.